San José (EFE). En Nicaragua hay al menos 13 personas encarceladas por participar en el viacrucis, en otras actividades religiosas católicas, o por ejercer y defender su derecho a la libertad de religión, denunció el viernes el Mecanismo de Reconocimiento a Presos Políticos.
“Al menos 13 presos políticos continúan detenidos injustamente simplemente por participar en el Viacrucis y otras actividades propias de la feligresía de la Iglesia Católica”, afirmó el Mecanismo, que está integrado por un grupo de organizaciones de derechos humanos, familiares de presos políticos, espacios de documentación y redes de activistas territoriales y digitales.
Según esa denuncia realizada en vísperas de las festividades de Semana Santa, desde hace más de dos meses esas 13 personas estaban reportadas como desaparecidas y con paradero desconocido por parte de las autoridades.
“Sus procesos judiciales fueron arbitrarios, sin respeto al debido proceso, sin derecho a la defensa de su elección y sin saber de qué se les acusa ya que sus expedientes judiciales han sido ocultados deliberadamente”, señaló el Mecanismo.
Para este conglomerado de organizaciones, entre ellas Asociación de Familiares de Presos y Presos Políticos, Comité de Familiares por la Libertad de Presos y Presos Políticos, Unión de Presos Políticos de Nicaragua, Organización de Víctimas de Abril, los 13 presos «son personas inocentes y deben ser liberado.»
Estas 13 personas forman parte de al menos 121 opositores y críticos del Gobierno que lidera Daniel Ortega en Nicaragua que se encuentran en las cárceles del país centroamericano.
De las 121 personas reconocidas como presos políticos hasta la fecha, 19 son mujeres y 102 hombres (incluidos diez detenidos antes de la crisis de 2018), según el último informe de ese mecanismo, cuyos datos están avalados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (CIDH).
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, acentuada tras las polémicas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto a su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta. presidente, con sus principales contendientes en prisión o en el exilio.EFE


