Mientras no existan condiciones adecuadas para la protección de los menores, estos no ingresarán a los centros penitenciarios, advirtió el comandante de la Policía Militar de Orden Público (PMOP) y director del Instituto Nacional Penitenciario de Honduras (INP), Ramiro Fernando Muñoz Bonilla.
La medida se tomó luego de que el pasado martes fuera denunciada una madre que había utilizado a su hijo de dos años como “mula” para introducir droga al penal de máxima seguridad El Pozo II, conocido como La Tolva. , en el municipio de Morocelí, departamento de El Paraíso.
El funcionario indicó que “mientras no tengamos las condiciones para que entren, no entran”.
Explicó que las nuevas medidas de protección incluyen estar vigilados, controlados y asegurados, “que tengamos claro y convencidos que una menor no será violada en un centro penitenciario”.
BUSCANDO UNA SOLUCIÓN
Muñoz afirmó que no hay excusa para no tomar las acciones necesarias porque la presidenta, Xiomara Castro, ha dispuesto los recursos correspondientes.
“Lo que tenemos que hacer es solucionar el problema; “Estamos trabajando duro para encontrar la solución”, aseguró.
“Lo que no se puede hacer es proteger a sus hijos, tenemos que tomar medidas para protegerlos, esperamos pronto tener esas condiciones para que puedan tener sus visitas”, explicó.
Comentó que puede imaginarse la reacción de los defensores de derechos humanos, quienes creen que no se debe privar a los presos de ver a sus hijos.
El director del INP lamentó que “las entidades de derechos humanos ya sabían de este problema y saben que ocurre”, además, expresó que a lo largo de los años el problema se ha repetido, pero nadie ha querido decir nada.
Agregó que necesitan tiempo para encontrar una salida y espera que dentro de dos meses puedan tener las condiciones necesarias para la reunificación de las familias, pero con protección para los menores.


