Deportivo Pereira cumplió este miércoles, sin ninguna duda, el triunfo más importante de sus 79 años de historia. Cuando ganó la estrella en diciembre, contra el Medellín, lo hizo con dos empates y poniendo a prueba el corazón de sus hinchas en un desempate desde el punto penalti.

No es un partido cualquiera. Pereira, quien jugó en un torneo internacional, ganó a Boca Juniors, ganando el campo de la Copa Libertadores, 1-0, complicó la clasificación y puso a los dirigidos por Alejandro Restrepo en carrera por la clasificación.

Pereira pasó de la decepción a la euforia en solo un minuto. Ya había tenido una inmejorable opción de irse arriba luego de un penalti muy discutido por la gente de Boca, por un empujón de Marcelo Weigandt a Arley Rodríguez.

Sin Carlos Ramírez en la cancha, encargado de cobrar los penales en el Pereira, Juan Pablo Zuluaga asumió la responsabilidad y apareció en la pelota: el portero Sergio Romero aguantó y atajó el cobro. Eso fue en el minuto 77.

Pero solo pasó un minuto. Y en ese lapso, Pereira recuperó la pelota, Johan Bocanegra ordenó un centro al área y Arley Rodríguez, que había entrado en el segundo tiempo, levantó, metió la cabeza y mandó la bola al fondo del arco. ¡Golazo!

Fue una linda revancha para el Pereira, que ya había rozado la gloria en La Bombonera, donde estuvo ganando con gol de Jimer Fory a los 76. Boca se lo ganó de camiseta entre el minuto 89 y el tiempo de reposición.

Ahora, Pereira devolvió el golpe. Se metió con la victoria en la zona de clasificación a octavos de final, con siete puntos, y depende de sí mismo para asegurar esa casilla, jugando dos partidos como visitante, contra Monagas y Colo Colo.

Hace un año, ningún hincha del Pereira habría imaginado ver a su equipo pensando en avanzar en la Libertadores. Hace unos meses, el club nunca había tenido una participación internacional. Ahora, a estrella orna su escudo y se carga a grande del continente, por más venido a menos que esté su juego.

José Orlando Ascencio
Subdirector de Deportes
@josasc