Territorios Palestinos (AFP). Israel continuó bombardeando la Franja de Gaza el sábado con bombardeos que se reanudaron la víspera después de una semana de tregua con Hamas y enfrentó una andanada de cohetes lanzados desde ese territorio palestino.

El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que Israel continuará la guerra “hasta que se alcancen todos sus objetivos”, que incluyen la liberación de los rehenes capturados por las milicias el 7 de octubre y la eliminación del movimiento islamista en el poder en Gaza desde 2007.

«Nuestros soldados se prepararon durante los días de tregua para una victoria completa contra Hamás», declaró Netanyahu en su primera conferencia de prensa desde la reanudación de los combates el viernes por la mañana.

El ejército israelí informó que desde el fin de la tregua ha atacado “más de 400 objetivos” en Gaza, 50 de ellos en la región de Khan Yunes (sur), donde se derrumbó la morgue del principal hospital, según un corresponsal de la AFP .

El Ministerio de Salud del gobierno de Hamás dijo que 240 personas murieron y 650 resultaron heridas desde el viernes.

En Israel, la Defensa Pasiva, encargada de proteger a la población, informó el sábado de más de cuarenta alertas de cohetes en el centro y sur del país, que no dejaron víctimas.

– Israel se retira de las negociaciones –

Israel anunció que se había retirado de las negociaciones de Doha que condujeron al alto el fuego del 24 de noviembre, mediado por Qatar y apoyado por Egipto y Estados Unidos.

«Debido al bloqueo de las negociaciones y siguiendo instrucciones del primer ministro Benjamín Netanyahu, el jefe del Mossad (servicios secretos), David Barnea, ordenó a su equipo en Doha regresar a Israel», dijo la oficina de Netanyahu.

Los dos bandos se acusaron mutuamente de la reanudación de los combates.

Israel aseguró que Hamás, organización considerada terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel, intentó atacarlo con cohetes en plena tregua y que dejó de presentar listas de rehenes que estaba dispuesto a liberar.

Hamás, por su parte, aseguró que propone “un intercambio de prisioneros y ancianos” y la entrega de los cuerpos de los rehenes “que perdieron la vida en los bombardeos israelíes” en Gaza, pero que Israel, “que ya había tomado la decisión para retomar la agresión, no respondió”.

La guerra comenzó el 7 de octubre cuando militantes islamistas irrumpieron en el sur de Israel, matando a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestrando a unas 240, según las autoridades israelíes.

Israel lanzó inmediatamente una campaña de bombardeos en Gaza que ya ha costado la vida, según Hamás, a más de 15.000 habitantes, la gran mayoría de los cuales también eran civiles.

La semana de tregua permitió intercambiar decenas de rehenes retenidos por Hamás por prisioneros palestinos en Israel y facilitó la entrada de ayuda a la Franja de Gaza.

De las 240 personas capturadas y llevadas a Gaza, 137 permanecen en el enclave y 110 -israelíes y extranjeros- fueron liberados, según el gobierno israelí.

Autoridades internacionales y grupos humanitarios condenaron la reanudación de los combates en Gaza.

“Lamento profundamente que se hayan reiniciado las operaciones militares en Gaza”, afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, en la red social X.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, dijo a los periodistas en Dubai que su país sigue «intensamente centrado» en la liberación de los rehenes y en la reanudación «del proceso que funcionó durante siete días» bajo la tregua.

Israel ha prometido “aniquilar” a Hamás, un objetivo que suscita preocupación incluso entre sus aliados, debido a la exposición de los 2,4 millones de habitantes del enclave de 362 kilómetros cuadrados a sus ataques.

“¿Qué es la destrucción total de Hamás? ¿Alguien cree que es posible? Si es así, la guerra durará diez años”, advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron, en Dubái, donde participa en la COP28. «La buena lucha contra el terrorismo no consiste en bombardeos sistemáticos y permanentes», añadió.